Cap. 2: Casualidades...
Paso a paso... Caminaba el chico de las mil quejas... Asi se podia llamar... Ese joven, tenia tantas quejas de la vida, que parecia un cuento interminable... Pero aun asi, el no se detenia, y seguia viviendo... Ya que su miedo a perder la misma vida, le hacia continuar...
Ya era hora de entrar a su rutina nuevamente... La clase de matematica, mas aburrida que podia tener en su vida, era esa.. A pesar de que tenia un buen promedio de notas, no soportaba el hecho de pasar una hora y media pegado a un pupitre oyendo a un personaje explicar algo que olvidaran hasta despues del examen...
Aun asi, paso al aula, ocupando un puesto cerca de la ventana, donde observaba de cierto modo ese circo que el consideraba universidad, alli una gran variedad de especimenes habitan, y a cada esquina una sorpresa esta morando...
Trataba de entenderlos, de decifrar el porque de su actuar tan "estupido", o asi lo veia el...
De pronto, una voz, una dulce, tenue, y suave voz llego a sus oidos con la accion del viento... Parecia conocerla de algun lado, pero no recordo hasta que volteo a mirar el emisor de tan dichoso llamado... - Disculpa, puedo sentarme atras? O esta ocupado?? - Interrogo algo curiosa la dulce joven de rizos dorados del otro dia...
Nunca penso volver a verla, mucho menos hablarle de nuevo, ya que aquel fue un simple e idiota accidente... Pero las casualidades son tan efusivas y sorpresivas, que solo pasan, y aquel que pasar por ella, debe aceptarlas y superarlas... Y esa no era la escepcion...
Leonardo, asi era el nombre del rudo, serio y algo amargado adolescente, le respondio despues de unos segundos de pensamiento - No, no esta ocupado... - Alego con su recia voz, dandole una media sonrisa y volteando a la ventana...
La joven, sonrio placidamente, colocando sus materiales en el otro asiento, y sentandose en este... Curiosa, lo veia con cierto agrado, sus orbes cafes se posaron fijos en el joven de negros cabellos, que al notar esta mirada, la evadio sinicamente...
Ella se acerco a el, y le extendio su mano - Me llamo Lorena... Mucho gusto... - Acompañando el saludo amablemente... El cual fue correspondido de nuevo con la seriedad caracteristica en el - Leonardo... Un placer... - Esbozo una media sonrisa, que aun siendo media, fue totalmente hipocrita...
Despues de presentarse, el volvio la mirada al ventanal, y ella de igual manera... El pensaba, el porque de su saludo... ¿Algun fin?... No lo sabia, pero queria averiguarlo...
Su respuesta llego como por arte de magia, - Oye, tienes la clase pasada, es que no pude venir y no quiero salir mal en el examen... Me la prestas para ojearla un poco!? Por favor... - Acoto sonriente, acercandose a el chico, notando unos ojos negros profundos y una piel blanca como la de un bebe...
El rudo chico, entrego su cuaderno a la joven sin chistar o formular algo, la mayoria de las personas estaban con el por simple interes, y eso le hacia ser como era... Una persona sumamente desconfiada...
A sus oidos, llegaba el sonido del hojeo de su cuaderno, y era algo simplemente frustrante... En ese instante entra como un alma que lleva el diablo, la profesora infernal de matematicas...
La chica entrego el utensilio educativo, y comenzo la clase, siendo siempre aburrida y logica, presto atencion en ciertos casos, ya que por pequeños intantes, se desconcentraba recordando la ronsisa delicada en la piel blanca de esa jovencita de orbes zafireos y rizos dorados...
Era hermosa, y no creia el hecho de estar pensando en ella, sus gustos por el genero femenino eran muy "raros", ya que... Tenia la ideologia de que la mayoria de las mujeres en la actualidad, buscan a un hombre con musculos grandes, que sean "bellos", y que su idiotes sea el doble de grande de su peso corporal...
Es por eso, que se resignaba al hecho de conseguir a una novia, o como minimo a alguien que pudiese gustarle...
Todo transcurrio normalmente, paso toda la leccion, escribiendo en un papel pensamientos despectivos, y uno que otro insulto a personas del aula...
Llegada la hora de liberarse e irse a su aburrida vida hogareña, se levanto del asiento dejando caer este papelito al suelo...
Notando esto, se agacho a recojerlo, y con el, esa dulce mujer de dulce sonrisa... Era una situacion algo "graciosa"... Estaban tomando el papel, cada un por un extremo, mirandose fijamente... Sin decir una palabra... El solo - Gracias... - Y le arrebato algo indiscreto el fragmento de hoja; guardandola en su bolso y retirandose de su precensia... No sin antes decir... - Adios... - Y ella respondio de con la misma palabra...
Ya era hora de entrar a su rutina nuevamente... La clase de matematica, mas aburrida que podia tener en su vida, era esa.. A pesar de que tenia un buen promedio de notas, no soportaba el hecho de pasar una hora y media pegado a un pupitre oyendo a un personaje explicar algo que olvidaran hasta despues del examen...
Aun asi, paso al aula, ocupando un puesto cerca de la ventana, donde observaba de cierto modo ese circo que el consideraba universidad, alli una gran variedad de especimenes habitan, y a cada esquina una sorpresa esta morando...
Trataba de entenderlos, de decifrar el porque de su actuar tan "estupido", o asi lo veia el...
De pronto, una voz, una dulce, tenue, y suave voz llego a sus oidos con la accion del viento... Parecia conocerla de algun lado, pero no recordo hasta que volteo a mirar el emisor de tan dichoso llamado... - Disculpa, puedo sentarme atras? O esta ocupado?? - Interrogo algo curiosa la dulce joven de rizos dorados del otro dia...
Nunca penso volver a verla, mucho menos hablarle de nuevo, ya que aquel fue un simple e idiota accidente... Pero las casualidades son tan efusivas y sorpresivas, que solo pasan, y aquel que pasar por ella, debe aceptarlas y superarlas... Y esa no era la escepcion...
Leonardo, asi era el nombre del rudo, serio y algo amargado adolescente, le respondio despues de unos segundos de pensamiento - No, no esta ocupado... - Alego con su recia voz, dandole una media sonrisa y volteando a la ventana...
La joven, sonrio placidamente, colocando sus materiales en el otro asiento, y sentandose en este... Curiosa, lo veia con cierto agrado, sus orbes cafes se posaron fijos en el joven de negros cabellos, que al notar esta mirada, la evadio sinicamente...
Ella se acerco a el, y le extendio su mano - Me llamo Lorena... Mucho gusto... - Acompañando el saludo amablemente... El cual fue correspondido de nuevo con la seriedad caracteristica en el - Leonardo... Un placer... - Esbozo una media sonrisa, que aun siendo media, fue totalmente hipocrita...
Despues de presentarse, el volvio la mirada al ventanal, y ella de igual manera... El pensaba, el porque de su saludo... ¿Algun fin?... No lo sabia, pero queria averiguarlo...
Su respuesta llego como por arte de magia, - Oye, tienes la clase pasada, es que no pude venir y no quiero salir mal en el examen... Me la prestas para ojearla un poco!? Por favor... - Acoto sonriente, acercandose a el chico, notando unos ojos negros profundos y una piel blanca como la de un bebe...
El rudo chico, entrego su cuaderno a la joven sin chistar o formular algo, la mayoria de las personas estaban con el por simple interes, y eso le hacia ser como era... Una persona sumamente desconfiada...
A sus oidos, llegaba el sonido del hojeo de su cuaderno, y era algo simplemente frustrante... En ese instante entra como un alma que lleva el diablo, la profesora infernal de matematicas...
La chica entrego el utensilio educativo, y comenzo la clase, siendo siempre aburrida y logica, presto atencion en ciertos casos, ya que por pequeños intantes, se desconcentraba recordando la ronsisa delicada en la piel blanca de esa jovencita de orbes zafireos y rizos dorados...
Era hermosa, y no creia el hecho de estar pensando en ella, sus gustos por el genero femenino eran muy "raros", ya que... Tenia la ideologia de que la mayoria de las mujeres en la actualidad, buscan a un hombre con musculos grandes, que sean "bellos", y que su idiotes sea el doble de grande de su peso corporal...
Es por eso, que se resignaba al hecho de conseguir a una novia, o como minimo a alguien que pudiese gustarle...
Todo transcurrio normalmente, paso toda la leccion, escribiendo en un papel pensamientos despectivos, y uno que otro insulto a personas del aula...
Llegada la hora de liberarse e irse a su aburrida vida hogareña, se levanto del asiento dejando caer este papelito al suelo...
Notando esto, se agacho a recojerlo, y con el, esa dulce mujer de dulce sonrisa... Era una situacion algo "graciosa"... Estaban tomando el papel, cada un por un extremo, mirandose fijamente... Sin decir una palabra... El solo - Gracias... - Y le arrebato algo indiscreto el fragmento de hoja; guardandola en su bolso y retirandose de su precensia... No sin antes decir... - Adios... - Y ella respondio de con la misma palabra...


Mi amorsote me encata como dejas en suspenso, expresando que habra mas... La trama es cotidiana pero relatada de un modo interesantisimo.... te felicito!! beshoa
ResponderEliminarJenny